5 Formas de superar la pereza y enfocarte en lo que estás haciendo

Por nuestra mente pasan millones de pensamientos, ideas, preocupaciones, etc. Es por eso que tenemos que hacer un “filtro” antes de dejar que a nuestra cabeza lleguen todo estos pensamientos. En muchas ocasiones estos ideas nos acaban llevando a ser más vagos, por lo que vamos a ver diferentes formas de superar la pereza.

No todos somos perezosos por naturalidad, pues hay ciertas personas que tienen una energía imparable, y que no pueden parar de hacer cosas. La pereza no solamente depende del tipo de persona, si no de muchos otros factores externos, como es la cantidad de conocimientos que tenemos, la dificultad de la tarea que estamos haciendo, la falta de motivación y la falta de enfoque en los objetivos.

Una vez que te comprometas a superar cualquier cosa que te lleve a procrastinar, solo te queda aprender algunas formas para llevarlo a cabo.

Ten en cuenta tu propósito

En muchas ocasiones sentimos mayor pereza a aquellas cosas que realmente no queremos, pero…¿No será por algo? Quizás sea por que es algo que realmente no queremos hacer, que nos lo han impuesto, que son cosas de otras personas…

Lo primero que hay que hacer es conocer tu propósito. ¿Por qué? Una vez que sepas cuales son tus objetivos, todas las tareas y actividades que hagas y que estén relacionadas con ese propósito, lo harás con un enfoque y concentración mayor. Es algo que realmente quieres conseguir y por eso, es mucho más difícil procrastinar.

Tenemos que aprender a conocernos a nosotros mismos y saber que es lo que queremos. Además, hay que aprender a decir que no, de lo contrario, vas a permitir que entre en tu vida más distracciones.

Encuentra tu motivación

En muchas ocasiones, la falta de motivación es la principal razón por la que terminamos de hacer algo en concreto. Es por ello que tienes que buscar formas de mantenerte motivado y por lo tanto de tener una actitud positiva.

La procrastinación se produce cuando no encontramos el por qué de hacer algo, y es por eso que necesitamos la motivación para superar esta pereza.

Hay aveces que tenemos que hacer ciertas tareas y que no nos gusta, pero simplemente tenemos que hacerlo, (pongamos el ejemplo de un determinado informe en el trabajo, o una presentación en tus estudios). No siempre podremos hacer las cosas que más nos gusten, pero si siempre podemos tener una actitud positiva al frente.

Es por ello que la motivación y la actitud es fundamental para poder superar la pereza y dejar la procrastinación de lado.

Analiza tu entorno

Analizar tu entorno es fundamental para comprobar si estamos en el entorno adecuado o de lo contrario si tenemos que tomar una serie de cambios. Es un punto muy importante, que vimos con mayor detalle en este post, pero que tenemos que tener en cuenta para avanzar en nuestra vida.

¿Te rodean personas perezosas? El ser humano es influenciable y en ocasiones nos amoldamos a las personas con las que pasamos mayor tiempo. Es por eso que es importante rodearse de las personas adecuadas y que te ayuden a conseguir tus objetivos.

Si tu entorno no te ayuda, quizás tengas que dar el paso y encontrar mejores apoyos para avanzar tanto a nivel personal como profesional.

Piensa en el resultado

¿Qué mejor que pensar en el resultado de lo que estás haciendo para darte más energía y ánimos?

Intentar pensar siempre en el resultado y las consecuencias positivas de la tarea que estás haciendo, te va a dar impulso para terminarla y para dejar de lado la procrastinación y superar la pereza.

Muchas veces nos centramos en la dificultad y no en el beneficio, por lo que acabamos echándonos para atrás. Si damos la vuelta a este enfoque, conseguiremos por fin superar la pereza y dejar de procrastinar.

Si te da pereza hacer algo por el esfuerzo que supone, piensa en lo que pasará cuando esté hecho.

Organización y planificación

Aunque esté en último lugar, es casi la más importante. Organizarte y planificare son las primeras cosas que tienes que hacer antes de ponerte manos a la obra. El mejor momento para hacer esto son las mañanas, pues es cuando nos sentimos más motivados y enérgicos.

Crea una lista de tareas, detallando exactamente que es lo que tienes que dejar terminado antes de que se acabe el día. A veces incluso viene mejor aún poner la hora exacta de cada tarea, aunque en ocasiones no depende de nosotros.

Saber que es lo que tienes que hacer, te hará el día más llevadero, y no harás que tu cerebro consuma mucha energía intentando recordar lo que te queda por hacer.

Además, si lo tienes anotado y previsualizado, una vez que termines y tengas un check mark sobre cada una de las tareas te vas a sentir mucho más productivo y satisfecho.

Recuerda, planificarte y gestionar tu tiempo es fundamental para conseguir tus objetivos y superar la pereza que en muchas ocasiones nos aleja de lo que realmente queremos conseguir.

Escribe un comentario