¿Por qué ser optimista?

A veces pensamos que ser optimista solo sirve para generar falsas sensaciones. Pensamos que ser realistas es mejor, sin tener en cuenta los beneficios que tiene tener una actitud y visión positiva de las cosas. Lo que hay que conseguir es unir positivismo-realismo.

Quizás ser optimista no va a solucionar todos tus problemas, pero si parte de ellos. Se basa en la actitud que tengas en tu vida, tanto en las cosas buenas, como en las malas, con mayor importancia en esta última.

Cada vez es más complicado tener una visión optimista de nuestro futuro y en general de todos los aspectos de nuestra vida, debido a que estamos rodeados de un mundo lleno de negatividad. Es por ello necesitamos desarrollar esta actitud y cambiar nuestros pensamientos, para aumentar nuestra productividad y bienestar personal.

Tiene numerosos beneficios, pero vamos a ver las principales razones para empezar a ser optimista y cambiar nuestra actitud.

Es bueno para la salud

La principal razón, es que ser optimista , mejora nuestro sistema inmune. Varias investigaciones coinciden que tener una actitud positiva en todos los aspectos de nuestra vida, permite mejorar nuestra salud mental y física, pues además de fortalecer nuestro sistema inmunitario, aumenta nuestra esperanza de vida.

Es importante además, para tener un equilibro de nuestras emociones. En definitiva alejarnos tanto de las personas como cosas de todo aquello negativo nos va a beneficiar de manera notable a nuestra salud.

No se puede tener una vida positiva y una mente negativa

Aumenta la confianza

Cuanto más positivos seamos mayor confianza tendemos en nosotros mismos. Es simple, si pones todos tus pensamientos en que vas a lograr algo, como por ejemplo, a tener un inglés fluido o a conseguir un determinado trabajo, estarás más cerca que aquella persona que no hace más que pensar en lo difícil que es lograrlo y llenando su cabeza de pensamientos negativos.

Pensar que puedes lograr lo que te propongas es necesario,es fundamental para conseguir reforzar el autoestima.

Incrementa la productividad

Ser positivo, te permite dejar de lado y dejar de perder tiempo en aquello que te preocupa y que no te beneficia para nada. Céntrate en tus objetivos y en lo que quieres lograr y no infravalores el poder que tiene el optimismo.

Nos hace afrontar las tareas con mayor motivación, convirtiéndose en un mayor compromiso en nosotros mismos. Además, aumenta nuestra creatividad y concentración por lo que acaba significando un aumento en nuestra productividad.

El optimismo, la ilusión y la pasión son tres pilares fundamentales para seguir adelante.

En la vida de muchas personas influyentes, ser optimista ha resultado ser la diferencia entre el éxito y el fracaso. Como, dije antes, ser optimista no te va a solucionar todos tus problemas, pero si la forma a la que te enfrentas a ellos y eso es fundamental.

Cambia la perspectiva de los problemas

Todos tenemos problemas, sin embargo, no todos sabemos gestionarlos correctamente. Un mismo problema, para una persona puede resultar aterrador mientras que para otra persona, puede tener poca importancia.

Es por ello, que ser optimista, nos permite ver los problemas de otra forma. No consiste, en reducir la importancia a estos problemas, lo que se trata es de conseguir aceptarlos y afrontarlos, con una actitud positiva y desafiante para así conseguir avanzar en nuestra vida.

Un mismo problema no representa la misma importancia para una persona optimista que para una persona que no lo es. A ver si puedes adivinar a que persona cuando le ocurre un problema, piensa que es el fin de su vida. La respuesta es, a la persona pesimista, ya que se cierra en los pensamientos negativos no pudiendo salir de ahí. Esto es perjudicial ya que hace que te bloquees, y que no puedas avanzar en tu vida.

Siempre me gusta ver el lado optimista de la vida, pero soy lo suficientemente realista como para saber que la vida es un asunto complejo

Cambia positivamente nuestra actitud.

La vida es complicada, pero está en nuestras manos hacerla más llevadera, decidir ser mas sencillos y evitar las complicaciones excesivas. Está en nuestras manos ser felices. Cambia tu actitud.

Es por ello que hay que aprender a ser optimista a pesar de los problemas de la vida. No consiste en vivir en un mundo de fantasías o de “color de rosa”. Sabemos que los problemas existen pero hay que cambiar nuestra actitud frente a ellos.

Tenemos que aprender a ver los aspectos positivos de la vida, de tomar cambios personales, de aprender de las dificultades.

En muchas ocasiones, el problema no es el problema, si no la actitud que tomamos ante ello. Esa es la diferencia entre ser optimista o pesimista.

Escribe un comentario