¿Cómo gestionar mejor tu tiempo?

¿Has deseado alguna vez tener más horas en un día? ¿Has pensado todo lo que podrías hacer si tuvieses dos horas más, como mínimo, al día? Entonces… ¿Como gestionar tu tiempo?

La clave está en crear dos hábitos y lo más importante en cumplirlos siempre. Gracias a estos dos puntos podrás ahorrar mucho tiempo que podrás invertir en lo realmente importante.

El tiempo es uno de los recursos con más valor del que disponemos. Es un bien que si lo perdemos, ya no se recupera y que muchas veces lo malgastamos…

Sigue leyendo y con estos dos simples hábitos conseguirás aprovechar cada hora y cada minuto del que dispones.

TENER CLARO CUÁLES SON TUS OBJETIVOS.

El primer paso es saber que es lo que quieres conseguir, ya sea a corto o a largo plazo. Si tienes tus objetivos claros, nada ni nadie podrá quitarte de tu tiempo para la consecución de los mismos.

Podrás priorizar las actividades que te vayan acercando a tus objetivos, y dejando de lado aquellas que no te aportan nada.

Te recomiendo coger una hoja y un bolígrafo y escribir tus objetivos, sean los que sean. Además puedes escribir que es lo que necesitas hacer para que estos objetivos se cumplan. Y lo más importante es convertir estas actividades que conducen a tus objetivos en una especie de rutina.

Pero, no es suficiente escribir objetivos sin más. Es importante que estos objetivos sean de una determinada forma. Lo ideal es que sean:

  • Realistas. Esto no quiere decir que tenga que ser un objetivo fácil. Es importante que te suponga un reto y que por lo tanto tenga cierto nivel de dificultad.
  • Temporales. Es uno de los puntos más importantes y que te explico más adelante.
  • Concretos. Cuanto más específico sea un objetivo, más rápido se podrá materializar.
  • Medibles. Para que puedas ir haciendo una especie de evaluación de tu progreso.

En cuanto a la segunda característica (temporalidad), una vez has fijado tus objetivos, necesitas establecer un plazo límite para cumplirlo. No importa que sean dos semanas o tres años, lo importante es que sea temporal. En caso de que sea un objetivo a largo plazo, por ejemplo, mejorar tu nivel de inglés de un B1 a un C1, que puede tener un plazo de uno a tres años, lo ideal es crear pequeños objetivos para ir midiendo tu avance. Por ejemplo cada cuatro meses, comprobar tu nivel mediante un examen hasta llegar al objetivo último.

Nunca hay tiempo suficiente para hacer todo, pero siempre hay tiempo suficiente para hacer lo más importante”

Brian Tracy

NECESIDAD DE UNA PLANIFICACIÓN

Una vez has definido tus objetivos el siguiente paso es llevar a cabo una planificación minuciosa que te lleve al cumplimiento de los mismos.

Una buena planificación es como un modelo de negocio para cualquier empresa. Te permite saber en que direcciones tienes que ir y de que formas.

Hay que saber diferenciar lo importante de lo urgente y centrarte en aquellas que te permitan acercarte a tus objetivos o que te vayan a dar más beneficios, tanto económicos como físicos o mentales.

Por ejemplo, si tienes dos actividades, en el que la primera consiste en terminar unos reportes de tu trabajo antes de que acabe el fin de semana, y la segunda actividad consiste en llamar a un cliente a lo largo del día, tienes que saber distinguir cuál es importante y cuál urgente. Realizar el reporte es importante pero llamar al cliente es urgente ya que solo dispones de ese día. Por lo que deberías de planificarte de tal forma que puedas realizar el reporte, sin olvidar de realizar la llamada a tu cliente en primer lugar. Tienes que poder planificarte para hacer ambas cosas.

Uno de los métodos de planificación que me han ayudado personalmente ha sido fijar hora de inicio y de fin (aproximado) para cada tarea y tener siempre un margen por si alguna se excede, así como para los descansos. Puede resultar agobiante, pero es una forma de planificación detallada que te permite saber que es lo que tienes que hacer en cada momento, olvidándote de tener que hacer varias planificaciones a lo largo del día.

Así si estás en periodo de exámenes podrías hacerlo de la siguiente forma:

  • 9:00-11:00: contabilidad
  • 11:30-13:30: economía
  • 15:00-17:00: derecho
  • 17:30-19:00: matemáticas
  • 19:00-20:30: deporte (libre)
  • 22:30-23:00: lectura

Este es solo un ejemplo y es la organización que solía tener los fines de semana en épocas de exámenes. Sin embargo, no tiene que ser así la tuya. Cada uno tiene capacidades y exigencias diferentes. No todo el mundo se dedica ni estudia lo mismo por lo que tienes que saber gestionar tu propio tiempo en función de las tareas que tienes que hacer.

La planificación es una de las mejores formas que te permite gestionar tu tiempo. En el caso de que trabajes desde casa apóyate en estos consejos para poder planificar tu rutina de trabajo.

Por último, si pierdes demasiado tiempo en el transporte público, puedes aprovechar para hacer multitud de cosas. Desde leer un libro, hasta llamar a un amigo con el que hace mucho querías hablar.

Ten siempre contigo una lista de las cosas que necesitas hacer antes de que acabe el día y con ello podrás lograr gestionar mucho mejor tu tiempo.

!Nos vemos en el siguiente artículo!

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